miércoles, 11 de octubre de 2017

Trastornos funcionales intestinales

Autor: Lacy B, Mearin F, Spiller R y colaboradores Gastroenterology 150(6):1393-1407, May 2016
 Introducción
En general, los trastornos funcionales intestinales (TFI) son crónicos, con síntomas y signos diversos, como dolor abdominal, hinchazón, distensión y anomalías en el hábito evacuatorio (constipación, diarrea o la combinación de ambos). Estos cuadros son crónicos (> 6 meses), frecuentes (al menos un día por semana) y con síntomas presentes durante los últimos 3 meses, pero no se asocian con anomalías anatómicas o fisiológicas claras, identificables mediante estudios de rutina.
Existen cinco categorías de estos trastornos gastrointestinales:
  1. Síndrome de intestino irritable (SII)
  2. Constipación funcional
  3. Diarrea funcional
  4. Distensión o hinchazón funcional
  5. TFI no especificado.
Una sexta categoría puede ser la constipación inducida por opioides, que tiene una causa específica y síntomas similares a la constipación funcional. Como existe superposición clínica entre estas seis categorías, se debe considerar que los TFI son un fenómeno continuo y no categorías discretas.
El objetivo del presente estudio fue revisar los criterios diagnósticos de Roma III y actualizar la estrategia de evaluación clínica y el tratamiento de los TFI.

► Síndrome del Intestino Irritable
En el SII se observa dolor abdominal recidivante y cambios en el hábito evacuatorio o las deposiciones: constipación, diarrea o ambos, distensión abdominal e hinchazón. La prevalencia de SII es del 11.2%, mayor en las mujeres que en los hombres y más frecuente en pacientes < 50 años en comparación con los de mayor edad, con una incidencia de entre 1.35% y 1.5%. Recientemente, los criterios diagnósticos eliminaron el concepto de "malestar" abdominal, puesto que es ambiguo y conlleva fenómenos distintos en diferentes idiomas.
Actualmente, la definición del cuadro incluye cambios en la frecuencia de dolor abdominal, con síntomas al menos un día a la semana durante los últimos 3 meses. También se modificó el criterio que señala que los síntomas mejoran con la defecación, dado que algunos pacientes informan que empeoran luego de esta. Además, se eliminó la idea de que el dolor abdominal aparece en coincidencia con la forma o la frecuencia de las deposiciones.
Para la evaluación clínica del SII se sugiere descartar, mediante pruebas específicas, la enfermedad inflamatoria intestinal, la enfermedad celíaca, la intolerancia a la lactosa y la fructosa y la colitis microscópica. Si no hay signos de alarma, los análisis realizados deben limitarse lo más posible.
El SII es un trastorno multifactorial, con factores genéticos, ambientales y psicosociales involucrados
El diagnóstico de SII se basa en la historia clínica, el examen físico, estudios de laboratorio (como hemograma, proteína C-reactiva y calprotectina en materia fecal, además de estudios tiroideos, serologías para celiaquía o análisis microbiológicos de las heces, así como estudios de identificación de intolerancia a carbohidratos) y, de ser necesaria, la colonoscopia (especialmente, en pacientes > 50 años o si hay signos de alarma o antecedentes familiares de cáncer colorrectal).
El dolor abdominal está presente, es más frecuente en la región inferior y se identifican trastornos en el hábito evacuatorio con relación al dolor.
Si hay > 3 formas diferentes de deposiciones por semana se sugiere el subtipo con diarrea, mientras que si hay varios días consecutivos sin deposiciones se considera el subtipo con constipación.
La mayoría de los pacientes informa hinchazón abdominal y algunos, distensión; también, es frecuente que describan inducción o exacerbación de los síntomas con las comidas. Es poco habitual no poder categorizar a los pacientes en formas con diarrea, constipación o mixtas (aquellas en las que la diarrea alterna con constipación).
El SII es un trastorno multifactorial, con factores genéticos, ambientales y psicosociales involucrados. A nivel fisiopatológico se observan alteraciones en la motilidad gastrointestinal, la microbiota y la comunicación entre el cerebro y el intestino, hiperalgesia visceral, mayor permeabilidad intestinal y activación inmune. Este cuadro se asocia con estrés psicológico, alteraciones del sueño, sobreadaptación al ambiente y vulnerabilidad afectiva.
El tratamiento del SII depende del síntoma predominante y la gravedad, pero como medidas generales se recomiendan el ejercicio físico, reducir el estrés y mejorar el sueño, suplementar la dieta con fibra soluble, reducir el consumo de gluten y la psicoterapia y las terapias conductuales.
Algunos compuestos asociados con mejoría en ciertos subtipos de SII son el polietilenglicol, la lubiprostona, la linaclotida, la loperamida, los antiespasmódicos, los probióticos, la rifaximina, el alosetrón, la eluxadolina, los antidepresivos tricíclicos e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y el cromoglicato de sodio, con diferentes mecanismos de acción y distintos niveles de eficacia.

► Constipación funcional y diarrea funcional
En la constipación funcional predomina la defecación poco frecuente o incompleta, sin criterios para SII, pero con síntomas presentes en los últimos 3 meses. La prevalencia de constipación crónica, que puede ser funcional o no, es del 14% (entre 1.9% y 40.1%). Algunos factores de riesgo para este trastorno son el sexo femenino, la menor ingesta de calorías y la mayor edad.
En general, en la constipación funcional se observa hinchazón o distensión abdominal, pero no son los síntomas predominantes, y se diagnostica por variables subjetivas (esfuerzo en la defecación, malestar abdominal, hinchazón y sensación de evacuación incompleta) u objetivas (heces duras y deposiciones poco frecuentes).
Se describen tres categorías de constipación funcional:
  1. Con tránsito normal.
  2. Con tránsito lento (se diferencian por el tipo de deposición).
  3. Por trastornos en la defecación o en la evacuación rectal.
Es necesario descartar las causas de constipación secundaria, como tratamiento farmacológico, obstrucción mecánica y enfermedades sistémicas.
El diagnóstico depende de la historia clínica (duración y características del cuadro y signos de alarma), el examen físico (abdominal, perineal y anorrectal), algunos análisis de laboratorio (hemograma y, de ser necesario, análisis tiroideos y calcemia), la colonoscopia (en pacientes > 50 años o si hay signos de alarma) y, en algunos casos, pruebas específicas relacionadas con la fisiopatología del trastorno (tránsito colónico, evaluado mediante marcadores radioopacos, o función anorrectal, valorada mediante manometría; prueba de expulsión de balones, defecografía y, eventualmente, electromiografía).
Se ha informado que la constipación funcional se relaciona con antecedentes familiares y hábitos presentes durante la niñez (especialmente, ingesta reducida de fibra y de líquidos, poco ejercicio físico y la retención de la defecación), además de alteraciones en los plexos mientéricos y submucosos e hiposensibilidad rectal.
El tratamiento de la constipación funcional incluye el aumento del consumo de fibra (hasta 20 a 30 g diarios), la eliminación de los fármacos innecesarios que puedan empeorar la constipación, la organización de las deposiciones y la elevación de los pies con un banco en el momento de la defecación. La farmacoterapia para este cuadro incluye el uso de laxantes osmóticos, polietilenglicol, laxantes salinos o estimulantes, secretagogos (lubiprostona o plecanatide), elobixibat, agonistas de los receptores de serotonina 4 (como prucaloprida) o probióticos.
La diarrea funcional también es un TFI en el que se informan heces líquidas recidivantes (> 25% de las mismas), presentes en los últimos 3 meses, sin criterios para SII; también puede detectarse distensión o hinchazón abdominal, aunque no son predominantes. Se estima que la incidencia es de 5 cada 100 000 pacientes-años, con una prevalencia de entre 1.5% y 17%.
El diagnóstico depende de la historia clínica (características de las deposiciones, relación con la dieta y signos de alarma), el examen físico (que debe ser normal) y algunos estudios complementarios (hemograma y proteína C-reactiva; en ocasiones, perfil tiroideo; microorganismos, elastasa 1, grasas o calprotectina en materia fecal; o serologías para celiaquía); si hay signos de alarma o la edad es > 50 años, se recomienda la colonoscopia. Este trastorno también es multifactorial.
Se sugiere el tratamiento con loperamida y colestiramina, y posiblemente sean útiles los probióticos, los antagonistas de los receptores de serotonina 3 y los antibióticos.

Distensión e hinchazón abdominal y trastornos no especificados
En la distensión y en la hinchazón abdominal se observan síntomas de plenitud o presión abdominal, sensación de gas atrapado o aumento del perímetro abdominal, que son recidivantes  y están presentes por 3 meses. A veces, también se informa dolor abdominal leve o alteraciones menores en el hábito evacuatorio, sin criterios para SII. En ocasiones, la distensión y la hinchazón coinciden o pueden presentarse por separado.
La prevalencia de hinchazón es del 15.9%, más frecuente en las mujeres. Para el diagnóstico es necesaria la historia clínica (aparición de los síntomas y relación con la dieta, además de hábito evacuatorio), el examen físico (constatar distensión abdominal, obstrucciones u organomegalias) y algunos estudios, como radiografía de abdomen y hemograma y, eventualmente, serología para celiaquía o endoscopia. Muchas veces, los síntomas se agravan durante el día, especialmente luego de las comidas, y alivian luego del sueño nocturno.
La fisiopatogenia del trastorno parece incluir alteraciones en el reflejo viscerosomático del diafragma y la pared abdominal y, posiblemente, hiposensibilidad rectal y tránsito intestinal lento. Para el tratamiento de este síndrome parecen eficaces la simeticona, la alfa galactosidasa, el aceite de menta, la lubiprostona, la linaclotida, la desipramina, el citalopram y la neostigmina.
En pacientes sin criterios suficientes para el diagnóstico de cualquiera de estas cuatro TFI se afirma que existe un trastorno no especificado.

► Constipación inducida por opioides
Los trastornos intestinales secundarios al consumo de opioides se relacionan con el efecto de estos fármacos en el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso central. Los opioides se usan cada vez más, por lo que la frecuencia de estos trastornos aumentó. En ocasiones, los opioides exacerban o se superponen con la constipación funcional.
En la constipación por opioides se verifica menor frecuencia de las deposiciones, aparición o empeoramiento del esfuerzo en la defecación, sensación de evacuación incompleta y percepción de estrés relacionado con el cambio en el hábito evacuatorio. En ocasiones, puede haber impactación fecal con incontinencia por derramamiento, en tanto que otros pacientes informan reflujo, náuseas o hinchazón.
El 41% de los pacientes no oncológicos tratados con opioides informa constipación, con tasas de hasta el 94% en aquellos con cáncer que reciben estos fármacos. El diagnóstico requiere la evaluación de la historia clínica, el examen físico y valorar la relación temporal con el consumo de los fármacos, la gravedad y frecuencia del trastorno, la presencia de signos de alarma, el examen anorrectal y análisis clínicos de laboratorio de rutina. La fisiopatogenia se relaciona con la menor liberación de acetilcolina, secundaria al estímulo de los receptores opioides, lo que reduce la actividad propulsiva intestinal, además de efectuar cambios en la función pancreática, biliar, gástrica y del tono anal.
Para el tratamiento de la constipación inducida por opioidesse recomienda administrar laxantes, lubiprostona o antagonistas del receptor de opioides a nivel periférico (como la metilnaltrexona por vía subcutánea, el alvimopán o el naloxegol).

⇒ Conclusión
Los TFI son cuadros crónicos, frecuentes en la práctica clínica, que muchas veces requieren tratamiento empírico. La fisiopatogenia de estos problemas es multifactorial y, en gran medida, desconocida; además, en general, se relaciona con un impacto importante sobre el funcionamiento psicosocial de los pacientes afectados

lunes, 3 de julio de 2017

Biletan enzimatico

http://www.gador.com.ar/wp-content/uploads/2015/03/G00073801-10-Biletan-Enzim-Prospecto.pdf

Glutation el antioxidante que hace que todos los demas funcionen

Historia en Breve

  • El glutatión es el antioxidante más poderoso de su cuerpo e incluso ha sido llamado "el antioxidante maestro". Es un tripéptido que se encuentra dentro de cada célula en su cuerpo
  • Los antioxidantes son cruciales para eliminar los radicales libres del cuerpo. Los radicales libres son básicamente partículas muy reactivas que atacan a todas las células, dañando todo lo que tocan
  • La función principal del glutatión es proteger sus células y las mitocondrias del daño oxidativo y peroxidación
  • El glutatión no es sólo un antioxidante endógeno--también es un factor esencial en la utilización de energía, desintoxicación y prevención de enfermedades que relacionamos con el envejecimiento
Por el Dr. Mercola & Ori Hofmekler
El glutatión es el antioxidante más poderoso de su cuerpo e incluso ha sido llamado "el antioxidante maestro". Es un tripéptido que se encuentra dentro de cada célula en su cuerpo.
Los antioxidantes son cruciales para eliminar los radicales libres del cuerpo. Los radicales libres son básicamente partículas muy reactivas que atacan a todas las células, dañando todo lo que tocan. La mayoría se originan durante el proceso del metabolismo, pero también se pueden generar por la exposición a toxinas, radiación y metales tóxicos.
Debido a que los radicales libres son tan destructivos, las células tienen una red de defensas diseñadas para neutralizarlos. Esta red antioxidante se compone de numerosos componentes que incluyen vitaminas, minerales y sustancias químicas especiales llamadas tioles (glutatión y ácido alfa-lipoico).
El glutatión se compone de tres aminoácidos: cisteína, glutamato, y glicina.
El glutatión en ocasiones es confundido con glutamina y glutamato debido a la similitud en los nombres. Aunque las tres moléculas están relacionadas, son diferentes en composición y función. Cuando está sano, los tres están equilibrados y crean una danza delicada dentro de su cuerpo.
En pocas palabras, esta es la diferencia entre los tres:
  • Glutamina: el aminoácido más abundante en su cuerpo, es hecho en su cerebro del glutamato; tiene un papel importante en diversos procesos anti-lesiones y reparación muscular; un precursor de glutatión.
  • Glutatión (dos tipos, GSH y GSSG): El "antioxidante maestro"—el antioxidante más potente en el cuerpo, presente en cada célula. Protege a las células y es especialmente importante para la salud del hígado; se descompone en glutamato libre.
  • Glutamato (también conocido como ácido glutámico o L-glutamato): neurotransmisor de mono péptidos aminoácidos en su cerebro—necesarios para la actividad sináptica—no se necesita demasiado de él--es una excitotoxina. (También vea el glutamato monosódico o MSG)
El glutatión es diferente de otros antioxidantes dado a que es intracelular. Tiene la capacidad única de aumentar la actividad de todos los otros antioxidantes, incluyendo vitaminas C y E, CoQ10, ácido alfa lipoico y vegetales y frutas frescas que come todos los días (eso espero). Elimina las toxinas de sus células y lo protege de los efectos dañinos de la radiación, sustancias químicas y contaminantes ambientales.
Podría pensar que una molécula milagrosa como el glutatión puede ser una cosa ideal para empacarse en forma de un suplemento. Como de costumbre, la ciencia pierde con la naturaleza cuando se trata de optimizar esta pequeña joya que promueve la salud.
En la actualidad existe una gran cantidad de publicidad sobre suplementarse con glutatión, altamente popularizado como un "milagro" para mejorar la salud, prevenir la enfermedad y combatir el envejecimiento.
Separemos algunos de los hechos de los mitos acerca de cómo funciona el glutatión y vamos a enfócarnos en la manera correcta de desarrollar reservas de glutatión en su cuerpo.

Cómo Funciona el Glutatión

La función principal del glutatión es proteger sus células y las mitocondrias del daño oxidativo y peroxidación. A medida que envejecemos, la capacidad del cuerpo para producir glutatión disminuye.
El glutatión no es sólo un antioxidante endógeno--también es un factor esencial en la utilización de energía, desintoxicación y prevención de enfermedades que relacionamos con el envejecimiento. La deficiencia de glutatión se ha relacionado con:
  • Enfermedades relacionadas con la edad como el Alzheimer y el Parkinson
  • Enfermedades coronarias y autoinmunes
  • Artritis, asma y otras afecciones inflamatorias
  • Cáncer
  • Disfunción mitocondrial
  • Debilidad muscular y fatiga
La síntesis de glutatión depende de trifosfato de adenosina (ATP), que es la molécula que proporciona la energía celular. Por lo tanto, los niveles de glutatión están vinculados a la deficiencia de energía, o baja ATP.           
Esta es una de las principales razones por las que el ejercicio es tan beneficioso para su salud en general, entre otras cosas, fomenta sus niveles de glutatión.
Si pudiera aumentar la producción interna de glutatión, fortalecería el sistema inmunológico de una manera que lo protegería de muchos de los efectos adversos del envejecimiento.

¿Cómo Funcionan los Suplementos de Glutatión?

Su cuerpo es bastante malo para transportar el glutatión de su sistema digestivo a la sangre. La mayoría de los suplementos de glutatión han demostrado tener una mala absorción y son una pérdida de su dinero duramente ganado.
Los suplementos de glutatión por vía intravenosa han tenido algo de éxito, pero esto ciertamente no es práctico y es muy costoso y debería reservarse para situaciones extremas. La suplementación con glutatión puede ayudar a las personas con inmunodeficiencia, pero sólo hasta cierto punto-- y sólo temporalmente--algo así como recargar una batería muerta.
Irónicamente, los suplementos de glutatión en realidad podrían interferir con la propia producción de glutatión de su cuerpo.
El cuerpo humano está programado para auto-producir sus propias enzimas antioxidantes como glutatión y SOD (superóxido dismutasa, el primer antioxidante movilizado por las células como defensa). Y la suplementación sintética de estos compuestos en realidad le indica a su cuerpo detener su propia producción—lo que lo hace depender de las sustancias sintéticas (suplementos o medicamentos).
Los niveles de glutatión se pueden mejorar de cierto modo tomando suplementos tales como el ácido alfa lipoico, que es conocido por regenerar glutatión. El ácido alfa lipoico también ayuda a regenerar las vitaminas C y E para que permanezcan activas más tiempo en su cuerpo. La carne roja y las vísceras son la mejor fuente alimenticia de ácido alfa lipoico.
La glutamina se puede utilizar como un suplemento ya que es un precursor directo del glutatión. Sin embargo, hay un poco de evidencia de que no se absorbe bien.
También hay pruebas de que la vitamina D aumenta el glutatión intracelular. A menos que sea un nuevo lector en mi sitio, ya sabe que soy un fan entusiasta de la vitamina D y esta es otra de las razones por la que es muy importante para su salud.
Algunas autoridades de nutrición recomiendan tomar una forma de cisteína conocido como N-acetil-cisteína (NAC), pero yo no le recomendaría utilizar este suplemento si todavía tiene empastes de amalgama de mercurio, ya que podría interferir con la desintoxicación del mercurio.
Afortunadamente, hay maneras naturales de aumentar las reservas de glutatión de su cuerpo.
Las vitaminas y los suplementos tienen sus usos, pero siempre son menos deseables que los nutrientes en su forma natural, que se obtienen a través de los alimentos que consume. Lo que si se ha demostrado a pesar de todas la dudas es que una alimentación a base de alimentos enteros—rica en vegetales,  frutas, frutos secos, semillas y proteínas de calidad--promover la salud y la longevidad.

¿Qué Alimentos Promueven los Niveles Más Altos de Glutatión?

Muchos alimentos enteros contienen cantidades significativas de glutatión o sus precursores. Los alimentos más ricos en aminoácidos que contienen azufre generalmente son las mejores fuentes de glutatión:
 Los mejores alimentos en general para maximizar su glutatión es la proteína de lacto suero de alta calidad. Debe ser lacto suero prensado en frio hecho de leche de vacas alimentadas con pastura y libre de hormonas, productos químicos y azúcar.
El lacto suero de calidad ofrece todos los aminoácidos clave para la producción de glutatión (cisteína, glicina y glutamato) y contiene un residuo de cisteína único (glutamilcisteína) que es altamente bioactivo en su afinidad para convertirse en glutatión.
La glutamilcisteína es una molécula unida a la cisteína (cisteína más glutamato) que se produce naturalmente en albúmina de suero bovino--un componente inmunológico frágil del suero de leche. Esta cisteína única es exclusiva del lacto suero y rara vez está presente en otros alimentos ricos en proteínas—razón por la que la proteína de lacto suero es la mejor fuente alimenticia que promueve el  glutatión.
Por otra parte, el suero proporciona cofactores importantes, inmunoglobulinas, lactoferrina y alfa lactoalbúmina (también es una excelentes fuente de cisteína), que en conjunto ayudan a crear el ambiente metabólico adecuado para una actividad glutatión elevada.
 Productos de leche cruda, huevos crudos y carne: El glutatión se produce en niveles más altos en las carnes crudas frescas y la leche cruda, pero prácticamente está ausente en los productos lácteos pasteurizados.
 Las frutas y vegetales frescos proporcionan un excelente glutatión, pero una vez cocidos, sus valores se hacen insignificantes. Las espinacas, papas, espárragos, aguacate, calabaza, okra (quimbombó) coliflor, brócoli, nueces, ajo y los tomates tienen los niveles más elevados de glutatión por porción.
 La hierba cardo lechero es una excelente fuente del compuesto antioxidante silimarina, que puede ayudar a prevenir el agotamiento del glutatión en el hígado. El glutatión es crucial en el hígado para la desintoxicación y podría agotarse debido al acetaminofeno (Tylenol), consumo de alcohol, y la sobrecarga tóxica general.
 La curcumina también puede ser útil para aumentar los niveles de glutatión.
Mantener estables los niveles de glutatión es una cuestión de aumentar los factores que aumentan su glutatión y disminuyen los factores que lo disminuyen. Las cosas que agotan rápidamente el glutatión son las sustancias químicas, toxinas y el azúcar.

El Lacto Suero Indicado

Si desea complementar su alimentación con productos de proteína de lacto suero, tiene que ser cuidadoso porque no todos los productos de proteína de lacto suero son iguales. Los supermercados y tiendas de nutrición están llenos de opciones de proteína en polvo, 99 por ciento de ellos están cargados de azúcar y productos químicos que apoyan sus objetivos de salud.
Si está dispuesto a tomar un suplemento, sólo debería utilizar una proteína de lacto suero de alta calidad que proporcione todos los elementos nutricionales necesarios para impulsar NATURALMENTE los niveles de glutatión y también que no los disminuya.
Asegúrese de que su suplemento de proteína de lacto suero cuente con las siguientes características:
  1. Provenga de vacas alimentadas con pastura que no hayan sido tratadas con pesticidas ni hormonas
  2. Procesado en frío, ya que el calor destruye la frágil estructura molecular del lacto suero
  3. Concentrado de proteína de lacto suero y no aislado de proteína
  4. Endulzada naturalmente, no artificialmente y baja en carbohidratos
  5. Altamente digestible—busque que diga "ácidos grasos de cadena media" (MCT), NO ácidos grasos de cadena larga.