viernes, 16 de junio de 2017

El ileo biliar:una revision de la literatura medica

ARTÍCULO DE REVISIÓN
El íleo biliar: una revisión de la literatura médica
Gallstone ileus: An overview of the literature
C.F. Ploneda-Valenciaa,, M. Gallo-Moralesa, C. Rinchonb, E. Navarro-Muñiza, C.A. Bautista-Lópeza, L.F. de la Cerda-Trujilloc, L.A. Rea-Azpeitiaa, C.R. López-Lizarragaa
Departamento de Cirugía General, Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Guadalajara, Jalisco, México
Escuela de Medicina y Odontología Schulich, Universidad de Western Ontario, London, Ontario, Canadá
Servicio de Investigación Clínica, Departamento de Cirugía, Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, Guadalajara, Jalisco, México
Recibido 17 abril 2016, Aceptado 28 julio 2016
Resumen
Introducción
El íleo biliar representa el 4% de las causas de obstrucción intestinal en la población general, pero incrementa a un 25% en los pacientes mayores a los 65 años de edad. El íleo biliar no presenta síntomas únicos, haciendo difícil su diagnóstico. Su manejo es quirúrgico, pero no hay consenso sobre cuál de las diferentes técnicas quirúrgicas es el procedimiento de elección. Actualmente, no hay una revisión reciente de esta patología.
Objetivo
Llevar a cabo una revisión actualizada de esta enfermedad.
Materiales y métodos
Los artículos publicados dentro del periodo 2000-2014 se encontraron utilizando los motores de búsqueda PUBMED, EMBASE, y la Cochrane Library utilizando los términos «gallstone ileus» más «review» y los siguientes filtros fueron empleados: «review», «full text», y «humans».
Resultados
Los resultados de esta revisión mostraron que la etiología del íleo biliar se debió a la obstrucción intestinal ocasionada por un cálculo biliar que migró hacia el lumen intestinal a través de una fístula enterobiliar. La presencia de 2 de los 3 signos de la tríada de Rigler se consideró al momento de diagnóstico. La tomografía abdominal fue el estudio de elección para el diagnóstico del íleo biliar y los procedimientos quirúrgicos para su manejo fueron la enterolitotomía, la cirugía en un solo tiempo, y la cirugía en dos tiempos. La enterolitotomía tenía una morbimortalidad menor que los otros dos procedimientos.
Conclusiones
El objetivo del tratamiento del íleo biliar es liberar la obstrucción, obtenido a través de la enterolitotomía. Esta es la técnica recomendada para el manejo del íleo biliar debido a su morbimortalidad menor, comparada con las otras técnicas.
Abstract
Introduction
Gallstone ileus represents 4% of the causes of bowel obstruction in the general population, but increases to 25% in patients above the age of 65 years. Gallstone ileus does not present with unique symptoms, making diagnosis difficult. Its management is surgical, but there is no consensus as to which of the different surgical techniques is the procedure of choice. At present, there is no recent review of this pathology.
Aim
To conduct an up-to-date review of this disease.
Materials and methods
Articles published within the time frame of 2000 to 2014 were found utilizing the PUBMED, EMBASE, and Cochrane Library search engines with the terms “gallstone ileus” plus “review” and the following filters: “review”, “full text”, and “humans”.
Results
The results of this review showed that gallstone ileus etiology was due to intestinal obstruction from a gallstone that migrated into the intestinal lumen through a bilioenteric fistula. The presence of 2 of the 3 Rigler's triad signs was considered diagnostic. Abdominal tomography was the imaging study of choice for gallstone ileus diagnosis and the surgical procedures for management were enterolithotomy, one-stage surgery, and two-stage surgery. Enterolithotomy had lower morbidity and mortality than the other 2 procedures.
Conclusions
The aim of gallstone ileus treatment is to release the obstruction, which is done through enterolithotomy. It is the recommended technique for gallstone ileus management because of its lower morbidity and mortality, compared with the other techniques.
Palabras clave
Revisión de íleo biliar, Síndrome de Karewsky, Síndrome de Bouveret, Obstrucción intestinal
Keywords
Gallstone ileus review, Karewsky syndrome, Bouveret's syndrome, Bowel obstruction
Introducción
El íleo biliar (IB) es una complicación poco común de la colelitiasis, descrito como una obstrucción intestinal mecánica debida a la impactación de uno o más cálculos biliares grandes dentro del tracto gastrointestinal. Es causado por el paso de un cálculo biliar desde los ductos biliares hacia el lumen intestinal por medio de una fístula1,2. El tipo de fístula más frecuente se localiza entre la vesícula biliar y el duodeno2. Una vez que el cálculo biliar está en el lumen intestinal, puede obstruir cualquier parte del tracto gastrointestinal, pero el lugar más común es en el íleo distal3. La tasa de mortalidad asociada al íleo biliar abarca de un 12 a 27%, y la tasa de morbilidad alcanza un 50%4, debido a la edad mayor de los pacientes, a las patologías asociadas (usualmente severas), al ingreso hospitalario tardío, y al tratamiento terapéutico retrasado5. El IB representa el 0.3-0.5% de las complicaciones de la enfermedad de la vesícula biliar5, indicando 30-35 casos por cada millón de hospitalizaciones. Es más prevalente en mujeres, con una proporción mujer a hombre de 3.5-3.6:1, y los pacientes suelen ser mayores de los 65 años de edad1,4. Como un antecedente clínico significativo, únicamente alrededor de un 50% de estos pacientes tienen un historial previo de enfermedad de la vesícula biliar6. Es importante saber que el IB es causa de la obstrucción del intestino delgado en menos del 4% de los pacientes menores a los 65 años de edad, pero incrementa a un 25% en los pacientes mayores a los 65 años de edad7.
Dado que el íleo biliar es una enfermedad poco común, pero con un alto riesgo de muerte, decidimos llevar a cabo una revisión actualizada sobre el tema para mostrar nuevas evidencias sobre su fisiopatología, abordaje de diagnóstico, y opciones de tratamiento.
Materiales y métodos
Realizamos una búsqueda electrónica de PUBMED, EMBASE, y la Cochrane Library sobre artículos publicados desde enero del 2000 a diciembre del 2014, utilizando las palabras clave: «gallstone leus» más «review» y empleamos los siguientes filtros: «review», «full text», y «humans». Examinamos los resúmenes para relevancias al tema, obteniendo los artículos completos apropiados. Después de examinar las listas de referencias de todos los artículos, realizamos una búsqueda manual, identificando y recolectando nuevos elementos. Se seleccionaron un total de 30 artículos para el análisis final.
El objetivo del estudio fue proveer información actual sobre la enfermedad IB, de acuerdo a publicaciones recientes. Para llevar esto a cabo, revisamos cada artículo, buscando la descripción de la enfermedad bajo los siguientes temas: incidencia, fisiopatología, abordaje de diagnóstico, opciones de tratamiento, y resultados.
Fisiopatología
El íleo biliar ocurre cuando un cálculo biliar pasa al tracto gastrointestinal a través de una fístula enterobiliar. La fístula aparece cuando hay episodios recurrentes de colecistitis aguda, generando una amplia inflamación y adhesiones entre la vesícula biliar y el tracto digestivo8. Beltrán y Csendes9 reportaron que un cálculo biliar impactado que se encuentra en contacto cercano con una mucosa inflamada primero desarrolla isquemia, luego necrosis, y que por la inflamación asociada de la pared de la vesícula biliar con el ducto hepático o el ducto biliar común, hace que los cálculos erosionen a través de ellas, formando una fístula eventualmente. Esto aplica a la formación de otras fístulas biliares, como las fístulas colecistoduodenales, las cuales, en la mayoría de los casos, son necesarias para el desarrollo del íleo biliar. El lugar más frecuente en donde se forman las fístulas es entre la vesícula biliar y el duodeno, representando el 85% de todos los tipos. El otro 15% son fístulas hepatoduodenales, coledocoduodenales, colecistogástricas, colecistoyeyunales y colecistocolónicas5,6,10. Otros mecanismos de obstrucción son el paso de pequeños cálculos que migran a través de la ampolla de Vater, seguido de crecimiento in situ, pequeños cálculos que impactan en un intestino estenosado (por ejemplo en la enfermedad de Crohn), o la migración inadvertida del cálculo biliar durante la manipulación de la vesícula biliar mientras se realiza una colecistectomía5–10. El tamaño del cálculo es significativo para el inicio de la obstrucción intestinal y debe de medir por lo menos 2cm de diámetro para causar obstrucción2,5–8.
Presentación clínica
El íleo biliar es una obstrucción mecánica del tracto gastrointestinal y por lo tanto el sitio donde se encuentre fijado el cálculo inducirá una variedad de escenarios clínicos. El síndrome de Barnard ocurre cuando el cálculo obstruye a la válvula ileocecal5,10. Únicamente el 3% de los pacientes presentan el síndrome de Bouveret, el cual es el resultado del cálculo alojándose en el duodeno y bloqueando la salida gástrica8–11. Menos del 4.8% de los pacientes presentan obstrucción del colon11. El inicio de la presentación puede ser aguda, subaguda, o crónica. El paciente con IB agudo llega típicamente a urgencias con una aparición repentina de distensión abdominal, vómito, y obstipación. El IB subagudo difiere del agudo en cuanto a que el paciente no pasa deposiciones, pero sí pasa flatos (obstrucción intestinal de bajo grado). El tipo crónico, o síndrome de Karewsky, se caracteriza por episodios de dolor recurrentes causados por el paso de cálculos biliares a través del intestino, junto con un periodo de tiempo asintomático, llegando a la obstrucción completa en varias etapas5,6,12,13.
Los síntomas clínicos varían, dependiendo del sitio de la obstrucción. En casos de obstrucción intestinal son prevalentes la distensión abdominal, dolor, vómito, la ausencia de peristalsis, constipación u obstipación, y el desequilibrio de líquidos5,8. El paciente puede también presentar ictericia14. La exploración física y las pruebas de laboratorio no señalan a una causa particular de obstrucción intestinal5,12,14. Se sospecha un diagnóstico de IB cuando un paciente de edad mayor presenta la tríada de Mordor5 (antecedente de cálculo biliar, signos de colecistitis agudas, y aparición repentina de obstrucción intestinal). Sin embargo, otras causas de obstrucción intestinal más comunes, como cirugías abdominales previas (adherencias), encarcelación o estrangulación de hernia, y tumores abdominales tienen que ser descartadas14.
Abordaje de diagnóstico
Después de realizar cuidadosamente la historia clínica y la exploración física, se piden pruebas paraclínicas. Los estudios de laboratorio pueden mostrar un conteo elevado de glóbulos blancos, prueba del funcionamiento del hígado anormal, y en muy pocos casos un desequilibrio de electrólitos, por lo tanto son de menos significación diagnóstica. La evaluación de los estudios de imagenología en el abordaje de diagnóstico de cualquier causa de obstrucción intestinal comienza con la toma de radiografías abdominales en posición supino y de pie15,16, las cuales tienen una sensibilidad de diagnóstico del 40-70%14,17. El criterio de diagnóstico de imagenología para el íleo biliar se llama la tríada de Rigler y consiste de la presencia de cálculos radiopacos (presentándose en menos del 10% de los casos), neumobilia (signo de Gotta-Mentschler), y distensión de las asas intestinales (fig. 1). La presencia de 2 de los 3 signos establece el diagnóstico6,12,18. Debe notarse que la neumobilia no es patognomónica de íleo biliar, ya que puede ocurrir después de los procedimientos de la vesícula biliar quirúrgicos o endoscópicos, así como en los casos de incompetencia del esfínter de Oddi. La evidencia de un cambio en la posición del cálculo biliar en una segunda radiografía abdominal se conoce como la tétrada de Rigler6. Por otro lado, Balthazar y Schechter describen un quinto signo radiológico que implica la presencia de varios niveles de líquidos adyacentes al cuadrante superior derecho. El nivel medial corresponde al bulbo duodenal y el nivel lateral a la vesícula biliar4,5. Cuando se utiliza un contraste oral hidrosoluble, el signo de Forchet (la característica distintiva conocida como «cabeza de serpiente», con un halo claro compuesto de cálculos radiolúcidos)5 o el signo de Petren (el paso del medio de contraste hacia el tracto biliar)12 pueden observarse (fig. 2). Enfatizamos que la administración de bario se contraindica cuando existe sospecha de obstrucción intestinal, ya que puede inducir obstrucción completa y agravar los síntomas. Así mismo, si existe una perforación, la extravasación del material de contraste puede causar una respuesta inflamatoria potencialmente fatal con peritonitis por bario6,14–16.
A) Tríada de Rigler. B) Tétrada de Rigler. Nótese la neumobilia (flecha blanca), asas intestinales dilatadas (DL, por sus siglas en inglés), y cálculo (*).
Figura 1.
A) Tríada de Rigler. B) Tétrada de Rigler. Nótese la neumobilia (flecha blanca), asas intestinales dilatadas (DL, por sus siglas en inglés), y cálculo (*).
Radiografía abdominal reforzada con medio de contraste mostrando el signo de Petren (flecha).
Figura 2.
Radiografía abdominal reforzada con medio de contraste mostrando el signo de Petren (flecha).
El ultrasonido abdominal no es muy útil en el caso de una obstrucción intestinal5,19. Sin embargo, con respecto al íleo biliar, en las manos de un radiólogo con experiencia, el ultrasonido puede revelar colelitiasis residual, la presencia de una fístula enterobiliar, la localización del alojamiento de un cálculo dentro del lumen intestinal, y aerobilia5,6. El uso de rayos X en conjunto con el ultrasonido abdominal incrementa la sensibilidad a un 74%19. Lameris et al.20 reportaron que una estrategia condicional de TC, realizada exclusivamente después de una ultrasonografía negativa o inconclusa, produjo la sensibilidad más alta y falló únicamente en un 6% de casos urgentes. Con esta estrategia, solo un 49% de los pacientes tendrían una TC.
La TC reforzada con material de contraste se considera como el método de referencia para el diagnóstico de IB, con una sensibilidad por arriba del 90%5,8,19,21–25 (figs. 3 y 4). Lassandro et al.25 evaluaron retrospectivamente la relevancia clínica de las radiografías abdominales simples, los ultrasonidos abdominales, y las tomografías computarizadas abdominales reforzadas con medio de contraste para el diagnóstico de íleo biliar en 27 casos. Las radiografías abdominales identificaron distensión de las asas intestinales en un 88.89% de los casos, neumobilia en un 37.04%, y cálculo biliar ectópico en un 33.33%. El ultrasonido detectó a 12 pacientes con signos de obstrucción intestinal (44.44%), 15 con neumobilia (55.56%), y 4 con un cálculo biliar en el tracto intestinal (14.81%). Las tomografías computarizadas confirmaron signos de obstrucción intestinal en un 96.3% de los pacientes, neumobilia en un 88.89%, y cálculos biliares ectópicos en un 81.48%. La tríada de Rigler se encontró en 4 radiografías abdominales simples (14.81%), en 3 ultrasonidos (11.11%), y en 21 tomografías computarizadas reforzadas con material de contraste (77.78%).
TC abdominal simple mostrando neumobilia.
Figura 3.
TC abdominal simple mostrando neumobilia.
Obstrucción e impactación del sitio del cálculo biliar.
Figura 4.
Obstrucción e impactación del sitio del cálculo biliar.
Finalmente, la endoscopía alta en pacientes con síndrome de Bouveret5, o la colonoscopía cuando hay una obstrucción en el íleo o colon5,26, puede realizarse exitosamente con los procedimientos terapéuticos descritos. Zielinski et al.26 reportaron el primer caso de resolución de íleo biliar colónico a través de litotripsia electrohidráulica. Declararon que los cálculos biliares impactados endoscópicamente accesibles son susceptibles a opciones terapéuticas alternas menos invasivas, incluyendo la litotripsia electrohidráulica, la litotripsia extracorpórea por ondas de choque, la litotripsia intracorpórea por láser, y la litotripsia mecánica endoscópica por fragmentación. De acuerdo a Zimadlova et al.8, la eliminación colonoscópica del cálculo biliar impactado debe intentarse en casos de íleo biliar colónico. La opción terapéutica de endoscopía intervencionista en los pacientes de alto riesgo es la mejor opción de tratamiento5. Estos procedimientos deben aún someterse a la prueba del tiempo, para ser aprobados y utilizados correctamente. Por lo tanto, únicamente deben de realizarse en pacientes estables y por endoscopistas altamente especializados y entrenados.
Tratamiento
El diagnóstico del íleo biliar es un reto ya que los síntomas no son únicos a esta patología. De hecho, las manifestaciones de la obstrucción del intestino delgado están presentes en muchos diagnósticos diferenciales (adhesiones, hernia interna, tumor, vólvulo, y otras). Por lo general, hay un periodo promedio de 7 días desde el momento de aparición de los síntomas de obstrucción intestinal y el manejo quirúrgico, con una precisión de diagnóstico de IB en menos del 70% de los casos5,6,27,28. El tratamiento quirúrgico de íleo biliar se realiza como resultado de su diagnóstico preoperatorio o por hallazgo intraoperatorio y el abordaje puede ser una enterolitotomía, sola, o cirugía en uno o dos tiempos.
La enterolitotomía, realizada en forma sola, es la extracción de un cálculo a través de una enterotomía, sin la realización de un procedimiento para resolver la fístula o la enfermedad de la vesícula biliar. Esta técnica se lleva a cabo con mayor frecuencia que las otras, ya que logra el objetivo de tratamiento principal, sin exponer al paciente a una cirugía más prolongada y complicada2,28,29. Reisner y Cohen29 realizaron el análisis más grande de casos de IB. Compararon la mortalidad en pacientes sometidos a un procedimiento de enterolitotomía y en pacientes que tuvieron cirugía en un solo tiempo. Los resultados mostraron que la enterolitotomía tuvo una tasa de mortalidad de 11.7 vs. 16.9% para los pacientes de la cirugía en un solo tiempo, por lo tanto, los autores concluyeron que la enterolitotomía era la técnica de elección. Aunque existe una tasa de recurrencia bien conocida de íleo biliar de ≈5% (85% dentro de los 6 meses después de la intervención quirúrgica)30 con la enterolitotomía, en forma sola2,3,29–34, la recurrencia de síntomas biliares después de este procedimiento es de ≈10%2,3. También se han descrito casos de fístula espontánea3,28–31. Por lo tanto, la enterolitotomía es un buen abordaje para los pacientes con comorbilidades significativas, inestabilidad hemodinámica, o disección quirúrgica de alto riesgo.
La cirugía en un solo tiempo implica una técnica biliar particular (colecistectomía o colecistostomía), con cierre de fístula y enterolitotomía. Los seguidores de este método afirman que el riesgo de recurrencia y la probabilidad de desarrollar un carcinoma de la vesícula biliar son reducidos de un 15 a un 1%2,10,35,36. Rodríguez-Sanjuán et al.37compararon los resultados de la realización enterolitotomía en forma sola vs. la cirugía en un solo tiempo y encontraron que aunque este último presentaba una morbilidad mayor, la mortalidad entre los dos grupos era similar (el estado de salud general de los pacientes en el grupo de la enterolitotomía era peor). Concluyeron que aunque no son partidarios de la cirugía en un solo tiempo, podía ser un procedimiento aceptable en pacientes de bajo riesgo. Riaz et al.23 encontraron resultados similares, deduciendo que la elección de procedimiento quirúrgico era determinada por el estado clínico del paciente. Llevaron a cabo un procedimiento en un solo tiempo en pacientes hemodinámicamente estables, mientras que la enterolitotomía en forma sola era considerada suficiente para los pacientes inestables. En cuanto a los pacientes con estados previos, un procedimiento de un solo tiempo debe ofrecerse únicamente a los pacientes que han sido estabilizados adecuadamente en el periodo preoperatorio, y siempre y cuando existan tanto las condiciones generales (reservas cardiorrespiratorias y metabólicas adecuadas) así como la disponibilidad de un cuidado intensivo postoperatorio, permitiendo la realización de un procedimiento quirúrgico más prolongado.
La cirugía en dos tiempos consiste en la enterolitotomía, sola, con colecistectomía de intervalo más reparación de la fístula. A pesar del hecho de que únicamente ≈10% de los pacientes sometidos a una enterolitotomía tendrán síntomas biliares recurrentes2,3, la cirugía en dos tiempos se ha sugerido para el tratamiento de íleo biliar en pacientes jóvenes con riesgo de complicaciones biliares subsecuentes y en los pacientes con cálculos biliares retenidos con riesgo de íleo biliar recurrente5,38. No hay consenso sobre el periodo de tiempo entre la primera etapa y la segunda del procedimiento, y abarca desde 4 semanas hasta los 6 meses28,38,39.
Algunos artículos reportan la expulsión espontánea de los cálculos en las heces, pero todos recomiendan que sea mandatorio el manejo quirúrgico de IB8,10,12,34–41. Otra modalidad terapéutica es el abordaje laparoscópico, enfatizando un tiempo de recuperación más rápido con morbimortalidad menor, así como una estadía hospitalaria más corta42–44. Sin embargo, este procedimiento requiere a un cirujano laparoscópico calificado con los instrumentos laparoscópicos apropiados.
Discusión
El manejo quirúrgico se mantiene como el abordaje estándar para IB, dado que con el tratamiento médico, la tasa de mortalidad incrementa a un 26.5%8,10,34. Sin embargo, no hay una técnica quirúrgica definitiva estandarizada. El objetivo del procedimiento es la resolución inmediata de la obstrucción (lograda con la enterolitotomía, en forma sola). El factor pronóstico de mayor importancia al escoger el abordaje quirúrgico es la duración de la obstrucción intestinal22,38. En los pacientes con un diagnóstico retrasado, el objetivo de tratamiento primario debe ser el alivio pronto de la obstrucción intestinal mediante la enterolitotomía sola. Sin embargo, en pacientes estables más jóvenes, y en las manos de un cirujano calificado, la cirugía en un solo tiempo puede ser una opción23,37. La estabilización preoperatoria es esencial, con una atención especial para el equilibrio hidroelectrolítico y el manejo de condiciones comórbidas22.
Como se mencionó previamente, la tasa de recurrencia después de un procedimiento de enterolitotomía es ≈5%, pero también hay un riesgo de recurrencia de un 1.9% después de la cirugía en un solo tiempo30. Mir et al.30 reportaron que el manejo de la recurrencia de íleo biliar debe ser mediante otra enterolitotomía o una cirugía en dos tiempos en pacientes más jóvenes con cálculos biliares residuales. Subrayan la necesidad de la palpación cuidadosa del tracto intestinal para la identificación de otros cálculos y así disminuir el riesgo de recurrencia.
En conclusión, el establecer un algoritmo de diagnóstico para la obstrucción intestinal es un elemento fundamental para cada institución, ya que mejorará la precisión de diagnóstico y duración de la cirugía, brindando un mejor resultado para el paciente. El íleo biliar es una condición en pacientes de edad mayor que normalmente se presenta con enfermedades concomitantes. Los clínicos deben sospechar de esta enfermedad en los pacientes mayores con obstrucción intestinal y deben buscar los signos radiológicos de Rigler. Dado el hecho de que esta entidad clínica es poco común, la literatura médica relevante al tema es limitada, y no hay estudios aleatorizados para apoyar la terapia óptima. Por lo tanto, sugerimos que entre las actuales opciones la enterolitotomía es la más segura para el manejo de íleo biliar.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

jueves, 2 de marzo de 2017

Acta Gastroenterológica Latinoamericana ISSN: Sociedad Argentina de Gastroenterología Argentina - PDF

Acta Gastroenterológica Latinoamericana ISSN: Sociedad Argentina de Gastroenterología Argentina - PDF: Acta Gastroenterológica Latinoamericana ISSN: Sociedad Argentina de Gastroenterología Argentina Barreda Bolaños, Fernando 15. Relajantes fúndicos Acta Gastroenterológica Latinoamericana,

Acta Gastroenterológica Latinoamericana ISSN: Sociedad Argentina de Gastroenterología Argentina - PDF

Acta Gastroenterológica Latinoamericana ISSN: Sociedad Argentina de Gastroenterología Argentina - PDF: Acta Gastroenterológica Latinoamericana ISSN: Sociedad Argentina de Gastroenterología Argentina Barreda Bolaños, Fernando 15. Relajantes fúndicos Acta Gastroenterológica Latinoamericana,

miércoles, 19 de octubre de 2016

Nuevo medicamento para la constipacion refractaria

PRUVAL

Laxante
Prucaloprida

Composición

Cada comprimido recubierto de PRUVAL 1 mg contiene:
Prucaloprida (como succinato) 1 mg
Excipientes c.s.
Cada comprimido recubierto de PRUVAL 2 mg contiene:
Prucaloprida (como succinato) 2 mg
Excipientes c.s.

Presentaciones

PRUVAL® 1 y 2 mg envase con 30 comprimidos recubiertos.

Propiedades Farmacológicas

Prucaloprida es una dihidrobezofurancarboxamida con actividades procinéticas gastrointestinales.

Estudios in vitro, han detectado afinidad por otros receptores, pero a concentraciones de al menos 150 veces superiores a las concentraciones efectivas por el receptor 5-HT4. Estudios en ratas a dosis superiores de 5 mg/kg (igual o superior a 30–70 veces la exposición clínica), se indujo hiperprolactinemia debido a la acción antagonista a nivel del receptor D2.

En perros, la Prucaloprida altera los patrones de motilidad del colon a través de la estimulación del receptor de serotonina 5-HT4: estimula la motilidad colónica proximal, potencia la motilidad gastroduodenal y acelera el vaciado gástrico lento. Además, la Prucaloprida induce grandes contracciones peristálticas. Estos son equivalentes a los movimientos de masa colónica en seres humanos, y proporcionan la fuerza propulsora principal para la defecación. En perros, los efectos observados en el tracto digestivo son sensibles al bloqueo de antagonistas selectivos del receptor 5-HT4, colocando de manifiesto que los efectos observados se ejercen por medio de la acción selectiva sobre los receptores 5-HT4.
MECANISMO DE ACCIÓN
Los efectos procinéticos de Prucaloprida se pueden explicar por su acción agonista selectiva de alta afinidad por el receptor de serotonina (5-HT4).
PERFIL FARMACOCINÉTICO
Absorción: Prucaloprida se absorbe rápidamente; después de una dosis única oral de 2 mg, la Cmáx se alcanza a las 2-3 horas. La biodisponibilidad oral absoluta es >90%. La ingesta concomitante de alimentos no afecta la biodisponibilidad oral de Prucaloprida.
Distribución: Se distribuye ampliamente, con un volumen de distribución (Vdss) de 567 litros una vez alcanzado el estado estacionario. La unión a proteínas plasmáticas es de un 30% aproximadamente.
Metabolismo: El metabolismo no es la principal vía de eliminación de la Prucaloprida. El metabolismo in vitro del hígado humano es muy lento y solo se encuentran pequeñas cantidades de metabolitos. En un estudio realizado en hombres, con dosis orales de Prucaloprida radiomarcada, se recuperaron mínimas cantidades de ocho metabolitos en orina y heces. El metabolito principal (R107504, formado por O-desmetilación y oxidación, resultante de la función alcohólica del ácido carboxílico) supuso menos del 4% de la dosis. El principio activo inalterado supuso un 85% de la radiactividad total en plasma y R107504 fue sólo un metabolito plasmático menor.
Excreción: Una gran proporción del principio activo es excretado de forma inalterada (aproximadamente el 60% de la dosis administrada en orina y al menos el 6% en heces). La excreción renal inalterada de Prucaloprida se debe tanto a la filtración pasiva, como la secreción activa. El clearance plasmático promedio de Prucaloprida es de 317 ml/min. Su vida media terminal es de aproximadamente un día. El estado estacionario se alcanza a los 3-4 días. Con el tratamiento diario de 2 mg de Prucaloprida, las concentraciones plasmáticas en estado estacionario fluctúan entre 2,5 ng/ml y 7 ng/ml. La proporción de acumulación después de la dosificación de una vez al día varió de 1,9 a 2,3.
La farmacocinética de Prucaloprida es proporcional a la dosis dentro y fuera del rango terapéutico (hasta 20 mg). Prucaloprida administrada una vez al día muestra una cinética tiempo-independiente durante el tratamiento prolongado.
Farmacocinética en poblaciones especiales:
Farmacocinética poblacional: Un análisis de farmacocinético poblacional mostró que el clearance total aparente de Prucaloprida se correlaciona con el clearance de creatinina, sin ser afectado por la edad, peso corporal, sexo o raza.

Pacientes de edad avanzada: Tras la administración de una dosis única diaria de 1 mg, las concentraciones plasmáticas máximas y el AUC de Prucaloprida en sujetos de edad avanzada fueron un 26% y un 28% más elevadas que en los adultos jóvenes. Este efecto puede ser atribuido a una menor función renal en los ancianos.

Deterioro de la función hepática: La eliminación no renal contribuye aproximadamente al 35% de la eliminación total. En un pequeño estudio de farmacocinético en pacientes con insuficiencia hepática de moderada a grave, la Cmáx y el AUC de Prucaloprida fueron de un 10-20% mayor en comparación con los sujetos sanos.

Deterioro de la función renal: En comparación con los sujetos que presentan una función renal normal, las concentraciones plasmáticas de Prucaloprida después de una dosis única de 2 mg fueron en promedio de un 25% y 51% más elevadas en los sujetos con insuficiencia renal leve (ClCR 50-79 ml/min) y moderada (ClCR 25-49 ml/min) respectivamente. En sujetos con insuficiencia renal avanzada (ClCR ≤ 24 ml/min), las concentraciones plasmáticas fueron 2,3 veces superiores a las concentraciones en los sujetos sanos.

Pacientes pediátricos: Después de una dosis única oral de 0,03 mg/kg en pacientes pediátricos entre los 4 y los 12 años de edad, la Cmáx de Prucaloprida fue similar a la de los adultos después de una dosis única de 2 mg, mientras que el AUC no unida fue un 30-40% menor que después de administrar la dosis de 2 mg en adultos. La exposición no unida fue similar en todo el rango de edad (4-12 años). La semivida terminal promedio en la población pediátrica fue de aproximadamente 19 horas (rango 11,6 a 26,8 horas).

Indicaciones

PRUVAL está indicado para el tratamiento sintomático de la constipación crónico en mujeres, para quienes los laxantes no han proporcionado el alivio adecuado.

Posología y Administración

Vía oral
Dosis: según prescripción médica.
Mujeres: 2 mg una vez al día, con o sin alimentos, a cualquier hora del día. Si después de 4 semanas el tratamiento no es eficaz, se deberá volver a examinar a la paciente y considerar el beneficio de continuar con el tratamiento. La eficacia en periodos superiores a tres meses no ha sido demostrada. En caso de tratamiento prolongado, se deberá reevaluar el beneficio del tratamiento a intervalos regulares.
Varones: No se ha establecido la seguridad y eficacia de PRUVAL en varones. Por lo tanto, no se recomienda el uso de PRUVAL en varones.

Si después de 4 semanas de tratamiento no se observa la eficacia esperada, se deberá reevaluar a la paciente y reconsiderar el beneficio de continuar el tratamiento.

La eficacia de Prucaloprida se ha establecido en estudio con control de placebo a doble ciego, hasta por 3 meses. En caso de tratamiento prolongado se debe reevaluar el beneficio a intervalos regulares.
Poblaciones especiales:
- Pacientes de edad avanzada (>65 años): Comenzar con 1 mg una vez al día, si es necesario aumentar la dosis a 2 mg una vez al día.
- Pacientes pediátricos: No se recomienda la administración de PRUVAL en niños ni adolescentes menores de 18 años hasta que existan más estudios disponibles.
- Pacientes con insuficiencia renal: La dosis para pacientes con insuficiencia renal avanzada (GFR < 30 ml/min/1,73 m2) es 1 mg una vez al día. No se requiere ajuste de dosis en pacientes con insuficiencia renal leve a moderada.
- Pacientes con insuficiencia hepática: Los pacientes con insuficiencia hepática grave (Child-Pugh clase C) comenzar con 1 mg una vez al día, para mejorar la eficacia aumentar a 2 mg (si es necesario y si se tolera bien la dosis de 1 mg). No se requiere ajuste de dosis en pacientes con insuficiencia hepática leve a moderada.

Contraindicaciones

PRUVAL está contraindicado en los siguientes casos:
- Hipersensibilidad a Prucaloprida o alguno de los componentes incluidos en la fórmula.
- Insuficiencia renal que requiera diálisis.
- Perforación u obstrucción intestinal debida a un trastorno estructural o funcional de la pared intestinal, íleo obstructivo, trastornos inflamatorios graves del tracto intestinal, como la enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa y megarrecto/megacolon tóxico.

Precauciones y Advertencias

Los comprimidos de PRUVAL contienen lactosa en su formulación. Precaución en pacientes que son intolerantes a galactosa, deficiencia de lactasa de Lapp o mala absorción de glucosa-galactosa, quienes no deben tomar este medicamento.
La excreción renal es la principal vía de eliminación de Prucaloprida. Se recomienda una dosis de 1 mg en los sujetos con insuficiencia renal avanzada.

Se debe tener precaución al prescribir PRUVAL a pacientes con insuficiencia hepática grave (Child-Pugh clase C) ya que los datos disponibles son limitados.

Ensayos clínicos controlados en pacientes con enfermedad concomitante grave o clínicamente inestable (por ejemplo, enfermedad cardiovascular o pulmonar, trastornos neurológicos o psiquiátricos, cáncer o SIDA y otros trastornos endocrinos) no se ha establecido la seguridad y eficacia de PRUVAL. Se debe tener precaución al prescribir PRUVAL a las pacientes con estas condiciones. Particularmente, cuando se utilice en pacientes con antecedentes de arritmias o enfermedad isquémica cardiovascular.

En caso de diarrea grave, podría disminuir la eficacia de los anticonceptivos orales, se recomienda como precaución la utilización de un método anticonceptivo adicional.
Varones: No se ha establecido la seguridad y eficacia de PRUVAL en varones en ensayos clínicos controlados; por lo tanto, no se recomienda el uso de PRUVAL en varones hasta que se disponga de nuevos estudios.
Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas: PRUVAL puede ejercer una pequeña influencia sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas, ya que en los estudios clínicos se ha observado mareos y fatiga, especialmente durante el primer día de tratamiento.
Uso pediátrico: No se recomienda la administración de PRUVAL en niños ni adolescentes menores de 18 años hasta que existan más estudios disponibles.

Embarazo y Lactancia

Embarazo: La experiencia con Prucaloprida durante el embarazo es limitada. Las mujeres en edad fértil deben utilizar métodos anticonceptivos efectivos durante el tratamiento con Prucaloprida.
Lactancia: La Prucaloprida se excreta en la leche materna. Sin embargo, no se anticipan efectos en el lactante a dosis terapéuticas de Prucaloprida. Al no disponer de datos en humanos, no se recomienda el uso de Prucaloprida durante la lactancia.

Reacciones Adversas

En los ensayos clínicos controlados se han comunicado las siguientes reacciones adversas a las dosis recomendadas. Las frecuencias corresponden a:
Muy frecuentes: ≥ 1/10
Frecuentes: ≥ 1/100 a < 1/10
Poco frecuentes: ≥ 1/1.000 a < 1/100
Raras: ≥ 1/10.000 a < 1/1.000
Muy raras: < 1/10.000
Frecuencia desconocida: no puede estimarse a partir de los datos disponibles
Las reacciones adversas se enumeran en orden decreciente de gravedad dentro de cada intervalo de frecuencia. Las frecuencias se han calculado en base a los datos de los estudios clínicos controlados con placebo.
- Trastornos del metabolismo y de la nutrición: Poco frecuentes: anorexia.
- Trastornos del sistema nervioso: Muy frecuentes: cefalea. Frecuentes: mareo. Poco frecuentes: temblor.
- Trastornos cardiacos: Poco frecuentes: palpitaciones.
- Trastornos gastrointestinales: Muy frecuentes: náuseas, diarrea, dolor abdominal. Frecuentes: vómitos, dispepsia, hemorragia rectal, flatulencia, ruidos intestinales anormales.
- Trastornos renales y urinarios: Frecuentes: polaquiuria.
- Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: Frecuentes: fatiga. Poco frecuentes: fiebre, malestar general.
Después del primer día de tratamiento, las reacciones adversas más frecuentes con PRUVAL ocurrieron con una frecuencia similar a la observada con el placebo (diferencia inferior al 1% de incidencia entre la Prucaloprida y el placebo) a excepción de las náuseas y la diarrea que ocurrieron con mayor frecuencia durante el tratamiento con PRUVAL aunque menos intensas (diferencias entre el 1 y 3% de incidencia entre la Prucaloprida y el placebo).

Carcinogénesis, Mutagénesis, Deterioro de la Fertilidad:

Estudios pre-clínicos no muestran riesgos especiales para los seres humanos, en base a los estudios convencionales de farmacología en seguridad, toxicidad a dosis repetidas, genotoxicidad, potencial carcinogénico y toxicidad para la reproducción y el desarrollo.

Interacciones

La Prucaloprida presenta bajo potencial de interacción farmacocinética. Se excreta principalmente de forma inalterada en la orina (aproximadamente el 60% de la dosis) y el metabolismo in vitro es muy lento.

La Prucaloprida no inhibió las actividades específicas del CYP450 en los estudios in vitro en microsomas hepáticos humanos a las concentraciones terapéuticamente relevantes.

Aunque la Prucaloprida puede comportarse como un sustrato débil de la P-glicoproteína (P-gp), no es un inhibidor de la P-gp a concentraciones clínicamente relevantes.
Eritromicina: Administración concomitante con Prucaloprida aumentó en un 30% las concentraciones plasmáticas de eritromicina. Eritromicina no afectó la farmacocinética de Prucaloprida.

Warfarina, digoxina, paroxetina, alcohol y anticonceptivos orales: No hubo efectos clínicamente relevantes en sus farmacocinéticas.

Ketoconazol (200 mg 2 veces al día): Potente inhibidor de CYP3A4 y de P-gp, aumentó la exposición sistémica de Prucaloprida en aproximadamente un 40%. Este efecto es demasiado pequeño para ser clínicamente relevante.

Inhibidores potentes de la P-gp tales como verapamilo, ciclosporina A y quinidina: Efectos de similar magnitud a ketoconazol.

Probenecid, cimetidina y paroxetina: La administración a dosis terapéuticas de estos no afectó la farmacocinética de la Prucaloprida.

Sobredosificaciones

La sobredosis puede producir síntomas derivados de una exageración de los efectos farmacodinámicos conocidos de Prucaloprida, que incluyen cefalea, náuseas y diarrea. No se dispone de tratamiento específico para la sobredosis con PRUVAL.
En caso de sobredosis, administrar tratamiento sintomático y medidas de apoyo, según sea necesario. La extensa pérdida de líquidos ocasionada por la diarrea o vómitos podría requerir la corrección de anomalías electrolíticas.

Almacenaje

No dejar al alcance de los niños.
Almacenar a la temperatura indicada en el envase.
Mantener en su envase original, protegido del calor, luz, humedad.
No usar este producto después de la fecha de vencimiento indicada en el envase.
No repita el tratamiento sin antes consultar a su médico.
No recomiende este medicamento a otra persona.

Primeros datos acerca de la aprobacion del Linaclotide

AUTOR : McWilliams V, Whiteside G, McKeage K
TITULO ORIGINAL : Linaclotide: First Global Approval
CITA : Drugs 72(16):2167-2175, 2012
MICRO : El linaclotide es la primera droga aprobada del grupo de los agonistas de la guanilil ciclasa C; se administra oralmente en forma diaria, y se utiliza en la forma constipada del síndrome de colon irritable y en la constipación idiopática crónica.

Las opciones actuales para el tratamiento del síndrome de intestino irritable a predominio de constipación (SII-C) y de la constipación idiopática crónica son limitadas e incluyen modificaciones del estilo de vida, laxantes lubricantes, osmóticos y estimulantes, y agonistas de los canales de cloro como el lubiprostone. Debido a que en muchos pacientes el manejo con estos tratamientos a menudo suele ser subóptimo, es necesario desarrollar nuevos medicamentos.
El linaclotide es un agonista de la guanidil ciclasa G desarrollado para tratar los trastornos gastrointestinales como el SII-C y la constipación idiopática crónica.
La aprobación se logró a partir de la realización de cuatro ensayos clínicos. Dos trabajos incluyeron con pacientes con SII-C, en los que se utilizó linaclotide en una dosis diaria de 290 µg; las otras dos investigaciones evaluaron el fármaco en la constipación idiopática crónica, con una dosis diaria de 145 µg.
Durante los estudios preclínicos, se observaron muertes en ratones jóvenes tras la administración de la droga, lo que motivó que no sea indicado para pacientes pediátricos de entre 6 y 17 años de edad. El linaclotide está contraindicado en pacientes pediátricos menores de 6 años y en pacientes pediátricos con sospecha de obstrucción gastrointestinal mecánica. Está caracterizado como categoría C para el embarazo, según la Food and Drug Administration.
En los estudios mencionados se evaluaron dos criterios combinados de valoración combinados, compuestos por la presencia de dolor abdominal y el informe de movimientos intestinales espontáneos completos. El primer criterio consistió en una reducción de por lo menos 30% en el dolor abdominal, en comparación con el dato basal, y un incremento de tres o más movimientos intestinales espontáneos completos por semana, con un aumento de 1 o más en la misma semana, por al menos 9 a 12 semanas de tratamiento. El segundo criterio consistía en una reducción del al menos el 30% del dolor abdominal y un aumento de al menos un movimiento intestinal espontáneo completo por semana, en la misma semana, por al menos 6 a 12 semanas de tratamiento. La tercera variable se definió como la reducción de al menos 30% del dolor en comparación con dolor basal en las semanas 9 a 12, y la última variable, como la presencia de al menos tres movimientos intestinales espontáneos completos, con un aumento de al menos uno por semana, durante 9 a 12 semanas de tratamiento. También se evaluó el puntaje de dolor abdominal y el alivio que produjo el tratamiento, en términos de "considerablemente aliviado" o "completamente aliviado", en ambos casos, en un período de 6 a 12 semanas.
En relación con la farmacodinamia, el linaclotide tiene efectos dependientes de la dosis en relación con la consistencia de las heces, la frecuencia y facilidad de las deposiciones y el peso de las heces, durante un curso de 7 días de tratamiento, según se informó en un estudio en fase Ib, con dosis múltiples, que se realizó con voluntarios sanos. En los estudios en modelos con animales, se informó que el linaclotide incrementó el tiempo de tránsito gastrointestinal y la secreción de fluidos intestinales. También se observó un aumento de los niveles de monofosfato de guanilil ciclasa en la cara luminal del duodeno y el yeyuno. En un ensayo clínico con linaclotide por vía oral no se comprobó que haya exposición sistémica de la droga ni de sus metabolitos. Tampoco se detectaron niveles sistémicos en un ensayo de dosis única incremental. La biodisponibilidad oral en ratas fue del 0.1%, y el fármaco fue resistente al pH gástrico y a la acción hidrolítica de la pepsina.
En los ensayos realizados en el SII-C, el linaclotide mejoró en forma estadísticamente significativa todos los resultados evaluados en un estudio en fase III luego de 12 semanas. Los pacientes que recibieron linaclotide alcanzaron la primera variable de resultado en un porcentaje de 12.7% en comparación con 3.0% del grupo placebo (p < 0.0001), y en la segunda variable, de 33.7% frente a 13.9% en el grupo placebo (p < 0.0001). En relación con las variables 3 y 4, los resultados fueron superiores en el grupo con linaclotide, 38.9% contra 19.6% (p < 0.0001), y 18% frente a 5% (p < 0.0001), respectivamente. Los resultados de los grupos fueron similares hacia la semana 26 de tratamiento. Además, el 54.1% de los pacientes que recibieron linaclotide informaron menos dolor e incomodidad respecto del 38.5% del grupo placebo (p < 0.0001) y consideraron un alivio completo de los síntomas en el 39.4%versus el 16.6% del grupo que recibió placebo (p < 0.0001).
En un estudio en fase III, el LIND-MD-31, los pacientes que recibieron linaclotide informaron una mejoría en todas las variables de estudio evaluadas. De acuerdo con un análisis que utilizó los datos de ambos estudios en conjunto, el linaclotide mejoró los síntomas de SII-C e incrementó considerablemente el porcentaje de días sin síntomas. El linaclotide mejoró significativamente la calidad de vida en siete de los ocho dominios evaluados. También disminuyó la pérdida de productividad y la alteración de la actividad diaria, en comparación con placebo. El linaclotide en dosis de 100 o 1 000 µg por día produjo un aumento del tránsito intestinal a las 48 horas de la dosis, mejorando significativamente la función intestinal, definida por la consistencia de las heces, la frecuencia en las deposiciones, el esfuerzo y el tiempo hasta el primer movimiento intestinal, en un estudio en fase II.
En relación con la constipación idiopática crónica, los pacientes tratados con linaclotide en dosis de 145 a 290 µg por día, alcanzaron un aumento significativo en cuanto a las primeras tres variables evaluadas, en comparación con el grupo placebo, en un estudio de fase III. El tratamiento con linaclotide también mejoró significativamente las variables secundarias evaluadas, como hinchazón, incomodidad abdominal, promedio semanal de movimientos intestinales espontáneos completos, consistencia de las heces, esfuerzo en la deposición y gravedad de la constipación. Más aun, el linaclotide se asoció con mejor calidad de vida, evaluada con el cuestionario de constipación. El linaclotide en una dosis de 75, 150, 300 o 600 µg por día durante cuatro semanas mejoró significativamente la constipación idiopática crónica en forma dependiente de la dosis.
En los estudios realizados en el SII-C, el linaclotide fue generalmente bien tolerado en los ensayos clínicos en fase III, el evento adverso más frecuente fue la diarrea: 19.7%versus 2.5% en el grupo placebo, y una tasa superior de abandono del tratamiento debido a los eventos adversos, 10.2% versus 2.5% en el grupo placebo. En otro estudio clínico, el uso de linaclotide se asoció con diarrea, en un 19.5% versus 3.5% del grupo placebo; flatulencia: 5% frente a 2%; dolor abdominal: 5% contra 3%, y cefaleas: 5% versus 4%. En un ensayo clínico en fase IIb la diarrea leva a moderada fue el evento adverso más común y se observó de forma dependiente de la dosis. En los estudios que analizaron el uso de linaclotide en la constipación idiopática crónica, el fármaco se asoció con diarrea, flatulencia, dolor abdominal y distensión abdominal en los ensayos en fase III. En estos estudios también se observó que la diarrea fue dependiente de la dosis y fue el motivo más frecuente por el cual los pacientes abandonaron el tratamiento.
El linaclotide recibió la primera aprobación para el tratamiento del SII-C y la constipación idiopática crónica.

COMUNICADO: AMITIZA(TM) (lubiprostone) demuestra su eficacia en el tratamiento de mayores de 65 años

-- AMITIZA(TM) (lubiprostone) es eficaz en el tratamiento del estreñimiento idiopático crónico en personas mayores de 65 años
Los resultados de un estudio han demostrado que AMITIZA(TM) (lubiprostone), el primer activador selectivo del canal cloruro para el tratamiento del estreñimiento idiopático crónico, ha conseguido la eficacia y se ha tolerado correctamente en lo que respecta al alivio de los síntomas del estreñimiento idiopático crónico en la población adulta, presentado en la Reunión Conjunta 2006 de la Sociedad Internacional de Neurogastroenterología y Motilidad celebrada en Boston. Se cree que 30 millones de americanos padecen estreñimiento, y esta enfermedad es más recurrente entre los adultos de más de 65 años.
"El estreñimiento es una enfermedad gastrointestinal común y molesta, y es especialmente prevalente entre la población de más de 65 años. A pesar de su prevalencia, estos pacientes mayores tienen unas opciones de tratamiento limitadas, y AMITIZA presenta una nueva opción terapéutica para esta población necesitada de tratamiento", comentó el doctor John Morley, MBCh, director de Geriatría y director interino de Endocrinología de la St. Louis University Medical School, St. Louis, MO.
AMITIZA cuenta con un nuevo mecanismo de acción que trabaja aumentando la secreción de los fluidos del intestino delgado, activando los canales de cloruro ClC-2 y consiguiendo una mejora de la calidad de las deposiciones, además de mejorar los síntomas asociados al estreñimiento crónico. AMITIZA es el único medicamento con prescripción para el estreñimiento idopático crónico que ha recibido la aprobación para su utilización en pacientes mayores y que puede ser utilizado por un periodo superior a las dos semanas.
AMITIZA, que recibió la aprobación de la Administración de Fármacos y Alimentos de EE.UU. (FDA) en enero de 2006, fue desarrollado por Sucampo Pharmaceuticals, Inc., y se comercializa de forma conjunta en EE.UU. por Sucampo y Takeda Pharmaceuticals North America, Inc.
Diseño del estudio
Para evaluar el alivio de los síntomas y el perfil de seguridad de AMITIZA entre la población adulta se han estudiado los datos de 3 estudios clínicos a corto plazo (3-4 semanas) para conseguir un grupo de adultos adecuado de más de 65 años. En total se han incluido 57 pacientes en el análisis: 26 participantes recibieron AMITIZA 24 mcg dos veces al día, y 31 participantes recibieron un tratamiento basado en placebo.
Los descubrimientos han revelado que los cambios medios frente a la línea base de los movimientos espontáneos del intestino (SBMs) fueron bastante mayores en el grupo tratado con AMITIZA (4,6-5,4 adicional de SBMs por semana) frente al grupo tratado con placebo (1,3-2,3 SBMs por semana) durante las semanas 1, 3 y 4 (P menor que o igual a 0,0286). Las mejoras de la consistencia de las deposiciones y de la tasa de contracciones intestinales también se consiguieron en los pacientes que tomaron AMITIZA frente a los que basaron su tratamiento en la toma de un placebo. Además, fueron pocos los pacientes del grupo tratado con AMITIZA los que experimentaron efectos secundarios adversos (46,2%) en comparación con los pacientes tratados con placebo (61,3%), un resultado que fue inverso en el subgrupo de pacientes no mayores (65,7% AMITIZA frente al 40,1% tratados con placebo).
Acerca de AMITIZA
AMITIZA está indicado para el tratamiento del estreñimiento idiopático crónico de pacientes adultos. AMITIZA no debe utilizarse en pacientes con hipersensibilidad a alguno de los componentes de esta formulación y en pacientes con un historial de mecanismos de obstrucción mecánica gastrointestinal. Los pacientes con síntomas que indiquen que padecen obstrucción mecánica gastrointestinal deberán ser evaluados antes de comenzar el tratamiento con AMITIZA.
La seguridad de AMITIZA en el embarazo no ha sido evaluada en seres humanos. En cobayas, lubiprostone ha demostrado tener el potencial necesario para causar la pérdida fetal. AMITIZA deberá utilizarse durante el embarazo sólo si los beneficios justifican el riesgo potencial para el feto. Las mujeres que vayan a quedarse embarazadas deberán dar negativo en las pruebas de embarazo antes de comenzar la terapia con AMITIZA y deberán poder cumplir con eficaces medidas anticonceptivas.
AMITIZA no deberá administrarse a pacientes que padezcan diarrea severa. Los pacientes deberán estar al corriente de los posibles casos de diarrea que pueden producirse durante el tratamiento. Si la diarrea se vuelve severa, los pacientes deberán ponerse en contacto con su médico.
En ensayos clínicos los efectos adversos más comunes fueron las náuseas (31%). Otros efectos secundarios (mayor o igual al 5% de los pacientes) incluyeron la diarrea (13%), dolores de cabeza (13%), distensión abdominal (7%), dolor abdominal (7%), flatulencias (6%), sinusitis (5%) y vómitos (5%).
Si desea conocer la prescripción completa visite http://www.amitiza.com.
Sucampo Pharmaceuticals, Inc.
Sucampo Pharmaceuticals Inc. es una compañía farmacéutica emergente con sede en Bethesda, Md. Sucampo fue fundada en 1996 por Sachiko Kuno, doctor, el director general y consejero delegado de la compañía, y Ryuji Ueno, doctor, cofundador de la compañía y responsable científico. Sucampo se centra en la investigación y comercialización de medicamentos basados en prostones, una clase de compuestos derivados de los ácidos grasos funcionales que se forman en el cuerpo humano. El potencial terapéutico de los prostones fue identificado por el doctor Ueno. En enero de 2006, Sucampo recibió la aprobación de marketing de la FDA para su primer producto, AMITIZA, para el tratamiento del estreñimiento idiopático crónico en adultos. Sucampo tiene un acuerdo con Takeda Pharmaceutical Company Limited (Osaka, Japón) para comercializar de forma conjunta AMITIZA en EE.UU. y Canadá para indicaciones gastrointestinales. El personal de ventas especializado de Sucampo complementa los esfuerzos de Takeda de centrarse en servicios de atención médica institucionales y a largo plazo.